Antes del siglo XX no se planteaba contar en la historia, el
rol de la mujer en sociedades como la Antigua Roma, en Supercurioso creemos que
eso debe cambiar. Por ello antes de preguntarte qué ver en Roma, mejor
descubramos la historia de Roma. Te contaremos la historia de las mujeres en la
Antigua Roma, hablaremos del rol fundamental que tuvieron y las grandes mujeres
que existieron. ¡Acompáñanos!
Índice de Contenido
La importancia de las Mujeres en la Antigua Roma
Las mujeres de clase media en la Antigua Roma
El rol de la mujer rica en la Antigua Roma
Mujeres importantes de la Antigua Roma
1. Julia Domna, la emperatriz filósofa
2. Cornelia, la gran matrona romana
3. Livia, la mano derecha del emperador
4. Agripina, la historia de una ambición
5. Mesalina y su libre sexualidad
La importancia de las Mujeres en la Antigua Roma
Los documentos históricos disponibles para conocer la
Antigua Roma son amplios y variados. La época romana es un periodo bastante
estudiado dentro del campo de la historia; las hazañas y los héroes nunca han
faltado, pero… ¿y las mujeres de la Antigua Roma? ¿Dónde están? Muy poco se
sabe de ellas, de sus trabajos, sus pensamientos y sus descubrimientos. Hoy te
contaremos que sí existieron y que su papel fue muy importante para el desarrollo
de esta gran civilización.
Silenciadas en los estudios históricos, las mujeres de la
Antigua Roma no fueron objeto de estudio sino hasta finales del siglo XX.
Mujeres como Livia, Cornelia, Mesalina o Julia Domna, renacen ahora del olvido
para contar su historia ¿Estás preparado para conocerlas?
Las mujeres de clase media en la Antigua Romaser madre en la
antigua roma
En la antigüedad romana el rol de la mujer se veía
fuertemente comprometido en tres aspectos: la mujer honorable, la matrona y
portadora de todas las virtudes del hogar. Socialmente las mujeres estaban
obligadas a formar un hogar (quisieran o no) pues ellas eran las que podían
proveer a la nación hombres para luchar. Las mujeres de la Antigua Roma
pertenecientes a la clase popular se casaban prontamente, pues su valor se
concentraba en su capacidad de formar una familia.
El propósito del matrimonio era únicamente producir hijos.
Piensa que la tasa de mortalidad infantil en la Antigua Roma era
sorprendentemente alta, se calcula que incluso hasta el 75%. Las mujeres en la
Antigua Roma estaban casi perpetuamente embarazadas. Aun así, una pareja podría
terminar sin ningún hijo varón sobreviviente. Como remedio, el esposo podría
adoptar un heredero varón, incluso podía ser un adulto, adoptado hasta después
de la muerte, tan solo mencionando al elegido en su testamento.
Dado lo importante que era reproducirse en esa época, la
infancia de las mujeres se acababa rápidamente. La ley decretaba que podían
contraer matrimonio a los 12 años, aprovechando así sus años más fértiles para
el ejercicio de la maternidad. Claramente, el mensaje que se enviaba a las
niñas romanas era el de su propio futuro y el papel como madre, el logro por el
cual las mujeres romanas eran más valoradas.
Por otro lado existía la imagen de la mujer ramera o
prostituta (no porque se dedicara a estas labores) sino por su plena intención
de no someterse ante los deseos de un hombre. Se les adjudicaba este apelativo
por su libre decisión de no seguir las líneas convencionales que la sociedad
romana le dictaba. Este tipo de mujeres de la Antigua Roma, no solo eran mal
vistas, eran descalificadas y silenciadas ante cualquier tipo de actividad
social. Ellas sin embargo, tenían poder sobre sus vidas, no respondían a la voz
de un hombre. Estas mujeres «independientes» lograban un grado de libertad
económica y manejo de bienes.
En menor grado se sabe que existieron mujeres de la Antigua
Roma dedicadas a profesiones, como costureras o artesanas, este tipo de
actividades también estaban ligas a clases poco acomodadas y su reconocimiento
no ha llegado hasta nuestros días.
El rol de la mujer rica en la Antigua Romamujeres romanas
A diferencia de la élite del mundo griego antiguo, en el que
las mujeres casadas se consideraban atadas al hogar, en Roma, las esposas de la
élite política podían ser vistas en público, si eran escoltadas. Pero había
límites: una mujer romana no tenía libertad para salir sola donde quería ni
cuando quería. Ver mundo no era una opción, puesto que las respetables mujeres
romanas tampoco viajaban a tierras lejanas.
A pesar de todos estos impedimentos y de sus objetivos
reproductivos, eran figuras importantes en la política, casi siempre tras
bambalinas. Aunque no podían postularse para un cargo político ellas mismas,
podían -y lo hicieron- desempeñar un papel al influir en los resultados de las
elecciones. Pinturas murales en Pompeya proporcionan pruebas de que las mujeres
instaban a apoyar a ciertos candidatos.
Las esposas de los políticos, por su parte, desempeñaron un
papel similar al de las esposas de los presidentes, promoviendo una imagen de
«hombre de familia» de sus maridos para el público en general. La mayoría de
los emperadores romanos transmitieron imágenes idealizadas de sí mismos con sus
esposas, hermanas, hijas y madres por todo el imperio. Las monedas y los
retratos escultóricos fueron diseñados para presentar la «primera familia» de
Roma como una unidad armoniosa y unida, sin importar cuál fuera la verdad y las
féminas eran parte esencial de ella.
Mujeres importantes de la Antigua Roma
Los relatos, los mitos, la literatura y el arte en general
nos ha creado una imagen de que las mujeres poderosas de la historia no son
buenas, por el contrario tienen adjetivos como: manipuladoras, embaucadoras,
crueles, caprichosas, sin corazón… La «perversidad» femenina tiene un halo
sutil de labios susurrantes y el olor de un buen perfume.
Las mujeres de la Antigua Roma fueron reales, algunas de
ellas llegaron a ser muy poderosas. Fueron regentes, emperatrices, reinas,
cortesanas que hicieron un particular uso del poder. A lo largo del Imperio Romano,
ciertas mujeres, trascendieron sus tradicionales dominios del ámbito del hogar
y la familia. Surgieron por varios motivos al espacio público, rompieron un
esquema tradicional. Se podría decir que son una especie de femme fatale. Te
contaremos sobre el rol de la mujer en la Antigua Roma a través de las más
poderosas en su historia.
1. Julia Domna, la emperatriz filósofa
mujeres poderosas en la antigua roma
Iniciamos nuestra lista de mujeres poderosas de la Antigua
Roma, con Julia Domna. Si bien no hay registro de su educación, se especula que
estuvo expuesta a muchas ideas desde una edad temprana debido a la posición de
su padre, por lo que es conocida como una respetada filósofa de la Antigüedad.
Esta mujer fue esposa del general romano Lucius Septimius
Severus, que pocos años después se convirtió en el emperador de Roma. Con esto,
Julia se convirtió en una de las mujeres más influyentes del Imperio Romano y
más tarde glorificada como una divinidad. Como emperatriz, Julia fue célebre
por su influencia política, social y filosófica. Al morir su esposo, ella fue
la primera emperatriz en recibir el título de «Pia Felix Augusta», que es el
titulo con mayor poder que ninguna emperatriz había gozado.
2. Cornelia, la gran matrona romanacornelia
Hija de un famoso general llamado Publio Cornelio Escipión,
nace en el año 189 a. C. en el seno de una familia acomodada. Cornelia se casó
con tiberio Graco cuando tenía 17 años. Esta mujer fue reconocida por ser una
mujer de la Antigua Roma culta e inteligente, enseñó a sus hijos: Tiberio, Cayo
y Sempronia las ideas humanísticas helenísticas que defendían el apoyo a las
clases populares. El rol de esta mujer en la Antigua Roma fue fundamental para
establecer un gobierno más justo.
3. Livia, la mano derecha del emperadormujeres en la antigua
roma
Con la llegada de Octaviano al poder, se marcó un punto de
inflexión en el Imperio Romano. Empezaba la era de la diplomacia, las habilidades
negociadoras y la sutileza. Esto constituía el sueño para las mujeres de la
Antigua Roma, en especial para una mujer como Livia Drusilia: inteligente y de
carácter duro como el acero. Livia consiguió que Octaviano se fijara en ella.
Intervino activamente en la política, siendo considerada la
mano derecha de Octaviano ahora llamado Augusto; ella se encargaba de
administrar las finanzas y ser la consejera del emperador. Si hubiera que citar
una de las mujeres de la Antigua Roma por romper esquemas mentales de su
tiempo, esa sería Livia.
4. Agripina, la historia de una ambiciónagripina mujer de la
antigua roma
Agripina cumplió uno rol esencial como mujer de la Antigua
Roma, fue una de esas mujeres que enfrentó todo lo que la vida le deparara. Fue
desterrada por su hermano, el emperador Calígula y se había visto obligada a
casarse con Dominicio Enobarbo, con el que tendría un hijo que más tarde se
convirtió en emperador de Roma: Nerón.
Las historias de sus relaciones amorosas son caóticas,
muchas de ellas fueron por la búsqueda del poder. Agripina terminó casada con
su tío Claudio quien fue el emperador después de la muerte de su hermano. Ella
convenció a Claudio para que adoptara a Nerón y lo consiguió. Tras la muerte de
Claudio, Nerón obtuvo el poder; Agripina utilizaba a su hijo para controlar el
imperio. Finalmente su hijo, cansado de ella la mandó a matar.
5. Mesalina y su libre sexualidadmesalina
Valeria Mesalina fue la tercera esposa del emperador
Claudio, esta mujer de la Antigua Roma fue célebre por su belleza y por vivir
su sexualidad como le placía. Mesalina tuvo una gran influencia política en las
decisiones que tomó su marido mientras fue emperador. Según la imagen que
transmiten los historiadores antiguos, Mesalina siempre dio rienda suelta a su
desenfreno sexual.
Citaba en el palacio a varios amantes y obligaba a mujeres
de familias prestigiosas a prostituirse enfrente de sus maridos a cambio de
encargos en la ciudad. Algunos historiadores contemporáneos suelen afirmar que
muchas de las historias de Mesalina están exageradas, pues a través de esta
imagen, los antiguos podían desacreditar el gobierno de Claudio. Aunque nunca
sepamos qué fue lo que realmente pasó con Mesalina, muchos aseguran que su
comportamiento se debe también a un control por el poder.

0 Comentarios